domingo 24 de febrero de 2008

Dinero hay, lo que no hay es voluntad de gasto.

Nuestro sentido común nos lo había advertido, dinero hay, lo que no hay es voluntad de gasto. Uno puede vivir comprimido en una lúgubre morada, permaneciendo incluso en la más absoluta rusticidad, privado de gustos, frustrado y boicoteado intelectualmente, muriéndose por alguna misteriosa enfermedad que se ignora tener, sin saber que todo esto puede revertirse si al menos hacemos uso de ese dinero que no tenemos.
“Dinero hay, lo que no hay es voluntad de gasto”, esta frase dista mucho de esta otra: “Dinero hay, lo que falta es tiempo para gastarlo”. Pero lo que nos debería alertar y tomar muy en cuenta es que los que "menos tienen" son los que más gastos hacen en proporción a sus ingresos y esto sucede al pretender alcanzar estándares de calidad de vida verdaderamente altos.

Aun con todo, quienes nos rehusamos a gastar de distintas maneras estamos quedando "desactualizados" en (educación, tecnología, estética o salud) limitando nuestras aspiraciones, obstruyendo, por decirlo de algún modo, el curso normal de las cosas. Pero no hay que desanimarnos, nunca es tarde para gastar, por lo menos invirtamos en nosotros mismos y preferentemente procuremos invertir en educación. Aún estamos a tiempo.

24 de febrero del 2008

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada